16 de mayo de 2011

Ecce Homo

"Los conceptos de inmortalidad, redención o más allá son ideas a las que no he prestado ninguna atención, ni les he dedicado ningún tiempo. Soy demasiado curioso, demasiado problemático, demasiado orgulloso para contentarme con una respuesta burda. En el fondo, no es más que una burda prohibición la que se nos hace enseñándonos a no pensar. Sólo en la medida en que puede atreverse el valor a seguir adelante, exactamente en la medida de nuestra fuerza, nos acercamos a la verdad.

Conocer, afirmar la realidad, constituye una necesidad para el fuerte; del mismo modo que el débil necesita, a impulsos de su debilidad, esa cobardía y esa huida de la realidad que es el “ideal”. Al débil no le está permitido conocer: los decadentes necesitan la mentira; ésta es una de sus condiciones previas para conservarse. Quien no sólo entiende la palabra “dionisiaco”, sino que se entiende a sí mismo a la luz de ella, no necesita refutar a Platón, al cristianismo o a Schopenhauer: olfatea la putrefacción".

  • Nietzsche. Ecce Homo