17 de junio de 2011

Grecia

Los dueños de nuestro hemisferio occidental: Capital Group, BlackRock, Vanguard, grandes corporaciones (personalizadas como accionistas de todo banco conocido), que prestan el dinero que existe en el planeta, poseen unas compañías (creadas por ellos) que sirven para representar una función conocida. Sus nombres salen en los telediarios: Standard & Poor’s, Moddy's* y Fitch. Dichas agencias elaboran su propia clasificación de riesgo potencial respecto a si un país devolverá, con intereses incluidos, lo que se le presta. Por cada punto que sube la “presunción de riesgo”, los megadueños antes citados incrementan el interés de sus prestamos. De manera que si Capital Group presta dinero a Grecia a un interés del 5%, y desea a partir de ahora hacerlo a un 7%, no tiene más que realizar una llamada a Standard & Poor’s e indicarle que eleve la estimación del riesgo de impago de Grecia. Es entonces cuando Standard & Poor’s cumple las indicaciones de sus jefes, y los medios de comunicación recogen la noticia, como si la agencia de calificación de riesgo hubiera realizado una sesuda y responsable evaluación de solvencia, olvidándose de señalar que lo que hace Standard & Poor's en realidad, es cumplir las indicaciones de sus dueños. Como respuesta, Capital Group se muestra "preocupado y alarmado" por las noticias provenientes de Standard & Poor’s, e incrementa automáticamente el  interés de sus próximos prestamos.

El objetivo del juego no es en realidad zanjar una deuda imposible, sino alcanzar las condiciones de colapso económico que apenas permitan cubrir los intereses de la misma. Se busca hacerse con la presa; ahogarla, terminarla hasta suplantarla. Se trata de ir desmantelando un Estado tras otro, amortizando mediante las obligaciones contraídas, el patrimonio y el Bienestar de cada país hasta privatizarlos por entero. En Grecia comenzó a escribirse la historia hace 2500 años. Quién sabe cuánto falta para volver a empezar. 

(*) Estas agencias también califican la solvencia de la banca privada. Moddy's otorgaba a Lehman Brothers su máxima calificación, 24 horas antes de declararse en quiebra.