25 de enero de 2012

Absolutistas contra Garzón

Más de 100 medios de comunicación nacionales y extranjeros siguieron durante el día de ayer las Cuestiones Previas del juicio por incompetencia o no, de Garzón sobre los crímenes del franquismo. Todos ellos permanecen en Madrid para ilustrar acerca de la arbitrariedad de las actuaciones de la judicatura española. Presenciando el rapapolvo de la defensa (a la que en ningún momento se la ha permitido erigirse como tal) y del Ministerio Fiscal (cuya obligación es velar por el cumplimiento de la ley y la defensa del Estado), asistieron a esta primera sesión, la Comisión Internacional de Juristas, miembros de Amnistía Internacional, de Human Rights Watch, así como diversos observadores internacionales y letrados de reconocido prestigio internacional, que han decidido acudir expresamente para apoyar al juez.

No resulta fácil describir las ganas de aplicar Justicia que existen en el Tribunal Supremo español respecto a Baltasar Garzón. Quién sabe si Juan de Mairena, ("la voz popular y espontánea de la calle" según Antonio Machado) dejaría escapar en la taberna, algo así como que “Le odian a muerte esos franquistas del Supremo”. Si no a muerte, sí cuando menos a inhabilitación perpetua. Y es que Garzón ha cometido dos errores. El primero, pretender enjuiciar a corruptos pertenecientes al Partido Popular. Desde que el juez comienza la investigación  del caso Gurtel, se decide su persecución sin cuartel. El segundo, atender las demandas consecuencia de la siniestra historia de España. A nadie se le escapa que ello puede acabar por mancillar el buen nombre del insigne Caudillo, custodio  glorioso que preservó a la Patria de las hordas bolcheviques que la asfixiaban. Garzón, valiente canalla...