25 de abril de 2012

En abril de 1931

Recreación e interesante disertación de Miguel-Anxo Murado con motivo del aniversario de la proclamación de la II República. El resultado de unas elecciones (que por vez primera en la historia de España no es posible adulterar), provocará una aplastante victoria republicana (de izquierdas y derechas) y el inmediato clamor popular, al que se suma el ejército. La proclamación republicana es, pese a la creencia popular, una proclamación desde el orden, liberal-moderada, frente al colapso de una dictadura monárquica sonrojante que ha llevado al país al caos. Sólo el sector duro, los nostálgicos del absolutismo (tradicionalistas, carlistas, realistas) se mostrarán partidarios de una huida hacia adelante.

Proclamada la República, el país convoca nuevas elecciones para nutrir sus Cortes. Las derechas concurrirán profundamente divididas entre republicanos de derecha, monárquicos antirepublicanos, carlistas, la Lliga catalana y los nacionalistas vascos, mientras la coalición republicano-socialista se presentará unida, arrasando de manera abrumadora. Como resultado, la nueva Constitución española declarará en su artículo 26 el (intolerable) carácter laico del Estado, junto a otros valores de modernización política, económica y social nunca vistos antes. Su puesta en vigor no será posible hasta...1978. (Ver nota final aclaratoria sobre la República en "Liberalismo vs Absolutismo")