14 de abril de 2012

Europa sin bienestar

Es evidente que el concepto de Libertad, entendido desde nuestra realidad occidental, se define  en relación al pensamiento frontal de las dictaduras del Este durante la segunda mitad del siglo XX. Los valores asimilados a aquella, han sido referentes innegociables de nuestra cultura y modos de vida: bienestar, democracia, alternancia política, convivencia, e incluso (no puede obviarse), una profunda herencia judeocristiana. En Europa, "Libertad" era sinónimo de calidad de vida y Estado social y de derechoCabe preguntar hoy a nuestros gobernantes qué entienden ellos exactamente por Libertad y democracia, y si éstas implican aún el derecho a una vida digna, cuando en nombre de dichos principios, se persiguen ahora objetivos contrarios a los que siempre se han perseguido, decretándose la asfixia de la sociedad para sostener unas relaciones económicas que discurren contrarias a su voluntad.

Las medidas adoptadas hacia España no dicurren ajenas ajenas al concierto global financiero. Alemania de lo único que se preocupa es de fabricar dinero, de cobrar sus intereses y de engordar sus prestamos, que es de lo que va todo este asunto de la UEAl indio, látigo. Sólo cuando el español caiga exhausto, se soltará a la presa. como ocurriera en Grecia o Portugal. Todo discurre en base a una edificación europea perversa diseñada en favor del motor alemán, que sólo busca el empacho de su iniciativa privada en detrimento de la estafada ciudadanía europea. Al vulgo ya se le contentó en su día con unos fuegos de artificio. Fue él quien dijo "si" a todo esto, y la deuda, como las bolas de nieve, están para agigantarse hasta el infinito.

Asistimos al tiempo a una convulsión golpista tácita hacia el bienestar continental, instaurada por el fundamentalismo neoliberal. Todo descansa en rebajar el déficit. Es muy cierto que en ningún momento se busca política alguna que persiga el crecimiento económico de nadie, pero ello no es por mala praxis, sino porque en el fondo, el instinto del Capital rehuye cualquier posibilidad de rehabilitación que pueda minusvalorar sus perspectivas. Cuanto peor, siempre será mejor. Sólo desde un estado de Shock es posible un golpe de Estado real y efectivo al bienestar. Cada nuevo recorte, cada nueva carencia sobrevenida, es ya susceptible de ser asumida y gestionada por la iniciativa privada. Se habla de salvar a Grecia, Irlanda, España, Italia o Portugal, porque lo que se persigue es el sacrificio de griegos, irlandeses, españoles, italianos y portugueses. El objetivo sólo se consumará alcanzando otra tipología de ciudadanos (con distintos derechos y deberes); otra tipología de sociedad.

La pregunta es sencilla: si el anterior presidente del gobierno (socialdemócrata) se vio obligado a renunciar a su ideario político, teniendo que someterse a las directrices del Mercado (mayo de 2010) y el actual presidente del gobierno (liberal) aprueba sus nuevas medidas porque según él tampoco hay más remedio, siendo su opción "la única posible", dónde descansa entonces la soberanía del pueblo español? Más aún, ¿qué rol juegan sus políticos? De qué libertad hablamos, sino de una burda abstracción que habita en lo más primario del molde intelectual de las sociedades. No es que ya dé igual a quien votar, sino que en realidad tampoco importa si votamos o no, porque la irrelevancia social de los pueblos, hace tiempo que es ya un hecho en la Granja orwelliana. Incansable, el conejo a pilas neocón sigue percutiendo hasta ver un día consumado su objetivo, la desaparición del Estado social hasta su exacta asimilación con el modelo residual neoliberal.