9 de julio de 2012

El fantasma del "espíritu", como recuerdo o deseo

Lo que así proyectamos, idénticamente al primitivo, en la realidad exterior, no puede ser sino nuestro conocimiento de que junto a un estado en el que una cosa es percibida por los sentidos y la conciencia, esto es, junto a un estado en el que una cosa dada se halla presente, existe otro en el que esta misma cosa no es sino latente, aunque susceptible de volver a hacerse presente.

Dicho de otro modo, lo que proyectamos es nuestro conocimiento de la coexistencia de la percepción y el recuerdo, o generalizando, de la existencia de procesos psíquicos inconscientes, además de los conscientes. Podría decirse que el "espíritu" de una persona o de una cosa se reduce, en último análisis, a la propiedad que las mismas poseen de constituirse en objeto de un recuerdo o de una representación, cuando se hallan sustraídas a la percepción directa.
  • Tótem y Tabú / Sigmund Freud