21 de septiembre de 2012

Amor filósofo

(Platón)


"Ninguno de los dioses filosofa ni desea hacerse sabio, porque lo es ya; ni ningún otro sabio filosofa; ni tampoco los ignorantes filosofan ni desean hacerse sabios. ¿Quiénes pues, son los que filosofan, si no son los sabios ni los ignorantes? Claro es que los intermedios de estos dos". Para Platón no filosofa ni el que es sabio ni el que es ignorante. Ignorante es el que no sabe, sin más. El intermedio no sabe, pero se da cuenta de ello; sabe que no sabe, y por eso quiere saber: le falta ese saber. Propiamente hablando, ni al sabio ni al ignorante les falta el saber. Sólo filosofa el que echa de menos el saber. 

Para Platón, el amor es un echar de menos, un buscar lo que no se tiene, lo que falta. El Amor y también el amante, busca lo que le falta, y principalmente la belleza. Sócrates dirá en el Banquete, con gran escándalo de todos, que si el amor busca la belleza es porque le falta, y, por tanto, no es un dios. ¿Qué es entonces? Un gran demonio o genio, (
metaxy), un intermedio entre los hombres y los dioses. Y eso mismo le ocurre al filósofo, que es también un metaxy, un intermedio entre el sabio y el ignorante. La sabiduría lo es de las cosas más bellas, y el amor es amor de lo bello; es necesario pues, que el amor sea filósofo.

  • Banquete / Platón
  • Historia de la Filosofía / Javier Marías