18 de noviembre de 2012

"Desde que dejamos al FMI y al Banco Mundial, estamos mejor que nunca"

Como ocurriera con los libertadores de America Latina, Rafael Correa tuvo acceso a la educación y pudo forjarse como economista en el extranjero. Correa, otro héroe de la emancipación de América Latina con respecto al gansterismo global, ha visitado España con motivo de la reciente Cumbre Iberoamericana celebrada en Cádiz. Tras años de "competentes" gobiernos reformistas y neoliberales que dejaron el hemisferio sur del continente americano en la miseria, uno de los líderes descritos como "populistas" por el "pensamiento único" explica, como si de un espeluznante calco se tratara, las artes del saqueo en Latino América, puestas ahora en práctica en Irlanda, Grecia, Portugal y España.

Bonifacio Cañibano
Sevilla 16/11/12

Correa ha contado cómo salió Ecuador de la crisis de su deuda o cómo él dijo "de la larga noche neoliberal" en la que hundieron a su país en la década de los noventa: la acción conjunta de banqueros insaciables, políticos corruptos y gobiernos ciegamente obedientes a las recetas desreguladoras del FMI y del BM. “Empezaron a aparecer por Quito los burócratas de la Banca internacional predicando el endeudamiento agresivo”. El país comenzó a comprar compulsivamente en el exterior, de todo, y por supuesto también, carísimos paquetes de armamento.

En 1982 Ecuador ya no pudo pagar su deuda y la situación explotó. Entonces, dijo, "entró en funcionamiento la lógica financiera del FMI que prioriza por encima de todo el pago de la deuda". Los gobiernos ecuatorianos se vieron en la necesidad de endeudarse una y otra vez para poder pagar los intereses, cada vez más altos, de una deuda que seguía creciendo. "El objetivo de la economía pasó a ser el pago de las deudas del propio Estado y de los bancos, mientras la población se iba empobreciendo" añadió.

En Ecuador, subrayó el Presidente, "la deuda privada interna (la de los bancos privados) se pagó a base de préstamos externos, pero a costa de endeudarse el Estado". El siguiente paso que dio Ecuador "fue el de las privatizaciones, las desregulaciones y los recortes sociales, predicados por el consenso de Washington, la Biblia del neoliberalismo para América Latina". (Algo similar a lo que ahora predica Berlín o Bruselas). "Nos impusieron leyes", dijo el presidente, "que decían que impulsaban la competitividad y la flexibilidad en el trabajo, lo que es lo mismo que explotar a los trabajadores". "Satanizaban el gasto público, cuando era para pagar a los maestros, pero no para comprar armas", volvió a aclarar.

"No representan a los ciudadanos,
sino a los poderes económicos"

En esta coyuntura llegó Ecuador al año 2000 en el que quebraron 16 bancos."Entonces los políticos, que no representaban a los ciudadanos, sino a los poderes económicos, hicieron todo lo posible para que la crisis la pagara el pueblo". Correa señaló que poco antes de la quiebra el gobierno de turno puso en marcha un Fondo de Garantía de Depósitos, lo que no hubiera sido una mala idea, si no hubiera tenido como objetivo cubrir las pérdidas de las entidades financieras que quebraron inmediatamente después. "Así se socializaron las pérdidas de la banca". El "corralito" ecuatoriano se llamó encautamiento de depósitos. Es decir, la prohibición del Gobierno de que los ciudadanos utilizasen el dinero que tenían en los bancos. Luego llegó la dolarización, los suicidios y la emigración de millones de ecuatorianos.

Correa criticó abiertamente la independencia del Banco Central Europeo "que no está haciendo lo necesario para que Europa salga de la crisis". "La idea de que la economía no es política, dijo, no resiste un análisis serio y es una estupidez argumentar que los tecnócratas que la dirigen toman decisiones sin intereses políticos concretos, como si fueran seres celestiales que no están contaminados por la maldad terrenal". "La burocracia financiera internacional cuando toma decisiones no está pensando en solucionar vuestro paro, está pensando en el pago de la deuda".

"Gente sin casas y casas sin gente"

"Si se sigue la lógica de los poderes financieros se va a llegar al peor de los mundos posibles, aquel en el que las personas no tienen casas y los bancos, casas que no necesitan". Los desahucios son inhumanos, dijo, y "no tiene lógica que alguien que devuelva la casa, por no poder pagarla, permanezca endeudado de por vida".  El presidente explicó que cuando llegó al Gobierno en el 2007 tomó varias medidas inmediatas: eliminó la hegemonía de su banco central, auditó y reestructuró la deuda, eliminando el tramo de "deuda ilegítima" y recomprando bonos a un 35% de su valor nominal. Después pagó el resto, "para librarse de la condicionalidad del FMI cómo hizo Brasil o Venezuela". Correa terminó recordando que "expulsé de Quito a la misión del Banco Mundial y hace seis años que la burocracia financiera internacional no ha vuelto por mi país. Ahora estamos mejor que nunca".

Discurso de Rafael Correa en Sevilla: