17 de febrero de 2013

Rafael Correa: países en vías de desarrollo, contra el populismo neoliberal

Masiva renovación de respaldo de la sociedad ecuatoriana al economista Rafael Correa. Un banquero, un ex presidente/militar al servicio de Washington que en su día huyó en helicóptero, y un magnate de las bananas, fueron algunas de las candidaturas apoyadas por la prensa global frente al "populista y totalitario" Correa.

Al igual que en otros países de América Latina, en 2006 estalla la Revolución democrática en Ecuador. La sociedad, extenuada, terminó por rebelarse en las urnas contra el bipartidismo neoliberal que llevaba décadas administrándola. Un heroico Rafael Correa se enfrentó a la acción conjunta de banqueros y políticos serviles a la recetas del FMI y el BM. Mientras la riqueza y los recursos del país comenzaron a revertirse a la sociedad, el nuevo presidente se negó a pagar un endeudamiento ilegítimo que lograría reestructurar primero y liquidar después.

En una reciente entrevista para TVE, se preguntó a Correa por la receta mágica para que España pudiera salir de la crisis. Éste, no sin dificultad para reprimir su reacción ante lo jocoso de la pregunta respondió: “Ustedes aún no son conscientes de que este sistema no busca corregir o sanar sus dificultades, sino seguir enriqueciéndose a su costa y a costa del Bienestar de la sociedad. Para superar esta situación, definitivamente no hay que seguir las recetas neoliberales...".

En apenas seis años, un país como Ecuador, en vías de desarrollo, intervenido y explotado de manera cuasi colonial durante décadas, disfruta por fin de una de las mayores tasas de crecimiento de toda América Latina, su economía ha pasado a ser gestora (soberana) y exportadora de sus propios recursos naturales; su población mira al pleno empleo, se ha universalizado la sanidad, instaurado la gratuidad absoluta de su sistema educativo, (incluido el universitario) y se ha triplicado el poder adquisitivo de la sociedad hasta alcanzar el más alto de su historia.

En España, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, acordaban el pasado verano, acatando las indicaciones neoliberales de la UE, imponer a la sociedad las condiciones de pago de una deuda odiosa que no deja de crecer, por encima de sus propias necesidades esenciales. Mientras en América Latina, los países en vías de desarrollo, dejan atrás décadas de pobreza, la Europa Mediterránea se tercermundiza contemplando un escenario político sin atribuciones, secuestrado  por la nueva dictadura financiera.