20 de mayo de 2013

Materialismo emergente

Toda propuesta sometida al análisis de la razón a partir de los sentidos (la experiencia), es el resultado refutable de una idea previa. El materialismo filosófico puede someter toda idea a refutación, pero emerge siempre tolerante. En una realidad de corte idealista, en un mundo idealista, la excepción materialista nace también de una matriz idealista, de una querencia que se respeta. 

Frente a la sempiterna lucha contra el conocimiento auspiciada por la imposición de las ideas; frente a un apostolado extremo, dogmático, carente de extremos, sin margen para el matiz en lo económico o antropológico, el posicionamiento materialista se repliega como un ejercicio esencialmente crítico, intelectual, íntimo, reflexivo, tolerante por naturaleza. 

"Tomar conciencia", "transformar la sociedad", "no resignarse" o la alusión a la historia como método científico, son expresiones que permiten reconocer a un materialista en la jungla del capitalismo estamental.