15 de julio de 2013

Fiscales paraísos

"Se impone el biquini que nunca se fue", asegura una promotora de biquinis. La banalidad es ya lo único a tomar en serio en un mundo al revés. Otros dogmas o aparentes verdades, no cobran vida por sí solos. No “se imponen” como las mareas o los solsticios por un instintivo misterio que se apodera de nuestra voluntad. Se imponen desde una hegemonía tan intangible como absoluta; un pensamiento único que se propaga como una sola voz por supuestos sabios y expertos que no encuentran refutación. Una y otra vez se admiten las sacerdotales recetas de los gurús, sin discutir su diagnóstico.

No hay más remedio que destruir derechos adquiridos, aristocratizar la Educación, privatizar la Salud y las Pensiones... Y no hay más remedio porque lo contrario supondría el emerger de otra categoría de líderes, heroicos, comprometidos, que en lugar de aspirar a vivir de la política, o a forrarse con ella, estuviera determinada a someter a las grandes fortunas, a imponerse a los banqueros y a las grandes empresas... Irrisorias cuestiones todas ellas que ni se plantean en Libertad. Lo importante desde una realidad platónica, -idealista-, es que la grey enfile por el desfiladero escogido bajo los tutoriales bastonazos de sus pastores. La realidad se impone. Es lo que hay y lo que se lleva. "Nos toca" dicen aquellos a quienes votamos.