13 de diciembre de 2013

Islam

Si toda religión se implanta, especialmente en sus orígenes, buscando constituir un código de conducta social, es probablemente en el Islam, donde esta característica se aprecia con mayor claridad. En el siglo VI, Israel es el pueblo escogido en base al Antiguo Testamento y el cristianismo se ha extendido entre los gentiles de todo el continente gracias a Pablo de Tarso. ¿Pero cómo ordenar a los pueblos que viven bajo un clima y unas condiciones tan distintas a los del hemisferio norte?

Gracias a Alá, Mahoma, profundo conocedor del judaísmo y el cristianismo, se percata de la necesidad de realizar cambios en estas confesiones, de cara a crear un cuerpo religioso y legislativo que sirva de código o norma de conducta a los nómadas, a los pueblos del desierto. El Profeta introducirá con evidentes criterios prácticos, alteraciones sustanciales en la práctica de la fe que serán aceptadas de inmediato por la población de las zonas desérticas de Arabia.

Culto
Una vida nómada es compatible con el hecho de visitar al menos una vez en la vida los lugares sagrados. Mahoma comprende además, la imposibilidad del nómada de practicar la oración al modo judío o cristiano en recintos cerrados, fuera de la sinagoga o la iglesia, y en fechas predeterminadas, [sábados o domingos]. Es así como establece la norma de oración allá donde quiera que se encuentre el fiel. Cualquier lugar es válido; basta con permanecer orientado hacia los recintos sagrados. 

Matrimonio
El profeta busca en la figura del matrimonio una cierta redistribución de la riqueza. Es consciente de la miseria existente en una sociedad en la que la vida de una mujer vale menos que la de un camello, y en la que los sacrificios de niños son habituales. Respecto a la propiedad, el matrimonio monogámico agrava esta situación. Establece así la poligamia, con claros antecedentes por otra parte en el Antiguo Testamento. El musulmán debe tener "tantas mujeres como pueda mantener". En la práctica, los jeques ricos se vieron obligados a recoger a las mujeres abandonadas y sus hijos, hasta que su grado de riqueza no fuera escandaloso.

Caridad
El concepto de Caridad existente en el judaísmo y el cristianismo, Mahoma lo adapta al desierto con la característica de la Hospitalidad. Mediante ésta, el musulmán debe dar cobijo y asilo a su semejante y sobre todo, tendrá obligación de compartir con éste, el elemento más preciado, el agua.

Honras fúnebres
Mahoma observa las características de los entierros judíos y cristianos, introduciendo el cuerpo del difunto bajo la piedra, y comprende la imposibilidad de aplicar este sistema en el desierto, de manera que establece la norma de enterrar al musulmán con su cuerpo “en contacto con la arena”, lo que es inmediatamente aplicado de manera natural por los beduinos.

Acción de Gracias
Mahoma comprende que en pleno desierto, las condiciones para dar gracias a Dios y celebrar la fe, resultarán menos extremas si es posible evitar el calor. En Ramadán, descansarán y guardarán ayuno durante el día para celebrar la fiesta de noche y en plenitud: "Comed y bebed hasta que os parezca distinto el hilo blanco del negro en la aurora".

Propagación de la fe
Como cualquier otra religión de la antigüedad unida al poder temporal, el Islam se difunde bélicamente, pero Mahoma introducirá la figura del perdón para los prisioneros, que hasta entonces tras cada batalla eran pasados a cuchillo. Ello originará que los guerreros de los ejércitos derrotados se pasen masivamente a sus filas.

Tolerancia
Por último el profeta, consciente de que el Islam procede del judaísmo y del cristianismo, se muestra tolerante con ambas religiones. Considera a las tres como religiones de El Libro [Antiguo Testamento]. En el Corán Cristo figura como un gran profeta y también se venera la memoria de María. Acepta en definitiva el Antiguo Testamento, aunque está obligado a su adaptación, ya que la enemistad árabe-judía es también una constante en los textos bíblicos.

Fotos: Anthony Quinn en el papel de Auda Abu Tayi, en "Lawrence de Arabia" y una de las estancias del Harén del palacio Topkapi.