21 de febrero de 2014

La esposa del ala-pivot

El secretario personal de Cristina, inexistente para los medios de comunicación y por ahora diríase que hasta irrelevante en la instrucción judicial, se llama Carlos García Revenga. Profesor de la Infanta desde pequeña, el asesor se convirtió en su hombre de confianza a partir de su mayoría de edad. Revenga ha sido siempre el íntimo contacto de Cristina; la persona que conoce todos y cada uno de sus asuntos de primera mano, para luego impartir las directrices a aplicar. Tras él, a su entera disposición, todo el gabinete jurídico de Zarzuela.

En su comparecencia ante el Juez Castro, la prensa ha contabilizado más de quinientas veces la expresión "no me acuerdo" o "no lo sé" por parte de la Infanta. Su abogado ha protestado por el hecho de que el pueblo español -acaso el populacho-, tenga acceso a la declaración. Es normal que así suceda porque ahora sabemos que la hija del Rey, casada en régimen de separación de bienes, lo confía todo a su balonmanista experto a la hora de asumir responsabilidades, velar por sus negocios o firmar contratos. Así como la protagonista de El Guardaespaldas menospreciaba al resto de su equipo confiada a su bodyguard, del mismo modo, Cristina nos dice que todos sus asuntos económicos los dejaba siempre en manos de Iñaki. Él era su Ala-pivot.