3 de abril de 2014

Representantes

La misa de Estado en honor a Adolfo Suárez regala una ilustrativa foto de la representación institucional del país. Son los representantes del pueblo. Congregados en torno al sacerdote, éste les habla de lo que suele hablar la Iglesia católica en España: de los pecados de los españoles, de la guerra civil, y de cómo ésta puede volver a repetirse. Allí están todos. Los que han sido y los que son. Los nostálgicos de la ley natural, y quienes se dicen aún socialdemócratas como si la socialdemocracia pudiera practicarse dentro de un marco económico expresamente perpetrado para imponer a los pueblos una comprensión neoliberal del mundo. 




Es conocida la frase de Alfonso XII en su lecho de muerte, dando las últimas instrucciones a su esposa, la reina: “Cristinita, guarda el coño, y en política ya sabes: de Cánovas a Sagasta y de Sagasta a Cánovas”. Nada ha cambiado en la España del insulto y la pandereta. Se aproximan nuevas elecciones al Parlamento Europeo y todo parece indicar que los dos grandes partidos volverán a adjudicarse la representación de una sociedad que en los sondeos ya demanda más gel lubricante.