10 de junio de 2015

Pospuesta la hoja de ruta del TTIP

Esta semana estaba previsto que el parlamento europeo diera el Sí a la hoja de ruta para el proceso de aprobación del TTIP. Asegurado con anterioridad el voto favorable de populares y socialdemócratas, el pleno de la eurocámara  decidía hoy posponer el debate.

El TTIP es un tratado mercantil destinado a regir el comercio internacional entre EEUU y la UE que busca, entre otras cosas, desafiar la competitividad china a cualquier precio, incluido el de modificar el marco de los derechos sociales y de los consumidores en Europa. Negociado en secreto durante meses, a los eurodiputados se les niega cualquier copia de la documentación más confidencial; el acceso a ésta, mediante cita previa, se concede por un tiempo máximo de dos horas, sin posibilidad de agenda, bolígrafo o móvil, y bajo una permanente vigilancia. Tampoco existen traducciones del inglés para aquellos eurodiputados que desconozcan el idioma. ¿Es concebible que la eurocámara se pronuncie respecto a cuestiones que desconoce? A tal punto llega la putrefacción.

Aún así han trascendido clausulas como la ISDS, que faculta a las grandes multinacionales a demandar a cualquier Estado europeo cuando sus intereses choquen con una ley nacional. Los Estados quedarían así sometidos a una corte privada, un tribunal auspiciado por dichas corporaciones, integrado por tres árbitros encargados de estimar la obligación de los Estados a indemnizarlas (lógicamente con dinero público) según el lucro cesante correspondiente.