18 de septiembre de 2015

"In the Navy"

Dos manzanas dan dos manzanas, y si se suman una manzana y una pera, nunca pueden dar dos manzanas porque son componentes distintos”. Desde la escolástica medieval nunca descansó tanta verdad en la razón peninsular. ¡Si Santo Tomás levantara la cabeza! Ya no nos acordamos de cuán firmes perseverábamos en la virtud; en el universal destino de nuestra patria. ¿Es que hemos olvidado que “matrimonio” viene de matriz, como sosteníamos hasta hace apenas dos días? ¡Cómo normalizar lo anormal si la misma palabra lo dice! ¿Quién ha travestido al partido; cómo ha podido ocurrir? ¿Si Dios crea al hombre a su imagen y semejanza, debemos incluso especular con la desviación del Altísimo? ¿Qué será lo próximo? ¿Puede España permitirse dar rienda suelta a lo innatural?

Fuimos advertidos hasta la saciedad por los ministros de Dios. Tanto esfuerzo para nada. Los degenerados siguen sin comprender que pueden ser curados mediante terapia. Rouco, Reig Pla… ¿Dónde os escondéis, hijos de la oscuridad?, ¿dónde ahora vuestra condena al fuego eterno? Malditos quedan, sin duda, con su silencio cómplice. 275 invitados, encabezados ni más ni menos que por Mariano Rajoy, un firme opositor hasta ayer de las legalizaciones. 275 traidores a la Verdad, apologetas de la sodomía; quién sabe cuántos de ellos deseando ser ensartados en los baños entre plato y plato, se preguntarán, a buen seguro, nuestras tertulias ultracentristas esta noche. ¿O ya no?...

Vemos deshacerse a España a ritmo de los Village People, de Locomía o de los Pet Shop Boys. Sólo el Anticristo es capaz de concebir una broma tan macabra; de asestar un golpe tal a nuestras raíces: Maroto, los sodomitas y sus encubridores, entregados a las delicias del canto y de la danza, del desenfreno y la confusión. Todos ellos terminarán “por encontrar el infierno”. ¿O tampoco?...