5 de junio de 2016

De Lerma a hoy

“A ver si me pintas estas parcelas de azul” le dice el contratista al gobernante. Hace cuatro siglos, un Felipe III incapaz de gobernar, delegaba el poder en su hombre de confianza, Francisco de Sandoval, marqués de Denia y duque de Lerma. El duque compraría en Valladolid las fincas a precio rústico donde previamente había planeado trasladar a la Corte. Una vez efectuada la operación y vendidos sus terrenos a precio de oro, Lerma volvía a decretar, pasados dos años, el regreso de la capitalidad a Madrid. 

Al contemplar el final de su carrera política, Lerma se hacía cardenal asegurándose de este modo toda inmunidad procesal. Tras décadas de corrupción sería ejecutado su secretario. En reciente entrevista para televisión, Mariano Rajoy respondía respecto a Luis Bárcenas y la responsabilidad última de la contabilidad del Partido Popular: “El tesorero era él”.